dijous, 21 de febrer del 2008

De amo cambiarás...

Aprovecho que a estas horas empieza oficialmente la campaña electoral para hacer mi primer y último mitin político. Esta noche se pone en marcha lo que debería ser el engranaje central de la democracia, y que en realidad no es más que una subasta en la que los contendientes pujan por el poder. Pero al contrario que en las subastas de verdad, en ésta ni la mayor puja es la que vence, ni hay obligación alguna de cumplir con lo prometido. Así pues, de qué va todo esto de verdad?

Imaginemos por un momento que un alienigena de dos cabezas acaba de llegar a España, y puesto en la tesitura de integrarse con la población y aparentar normalidad, tiene que decidir su voto en base a lo que ha estado oyendo decir a los representantes de los diferentes partidos durante las últimas semanas, meses, y así hasta los cuatro años desde la anterior convocatoria general. Este marciano, pese a sus dos cabezas pensantes, tendría problemas para entender si España se está rompiendo, si reunirse con terroristas es bueno o malo, si los gays deberían poder casarse y adoptar hijos, si la izquierda abertzale es legal o no, si la ciudadanía es algo para lo que tiene que educarse en las escuelas o en las iglesias, si el Rey cae bien, o si son o no un problema el acceso a la vivienda, la inmigración, el cambio climático y las obras del AVE.

Posiblemente el tal alienígena se volvería a su planeta desconcertado, pensando que ninguna causa se merece tanta controversia. Casi cualquier ciudadano con una inquietud política similar debería enfrentarse a la misma clase de dilema, y sin embargo entre los gritos y el mercadeo, todo el mundo parece estarse alineando con gran seguridad en uno u otro bando. Yo la verdad, imagino estas elecciones como aquellas secuencias de batalla de Braveheart en las que, sin táctica aparente, los dos ejércitos chocan y resuelven sus diferencias a golpes de espada. Esta escena, por heroica y épica que aparezca en la pantalla, es la menos democrática de las confrontaciones, y a mí personalmente el plano que más me impacta es el del campo de batalla cubierto de cadáveres.

Nunca desde que tengo derecho a voto había tenido más la sensación de que lo que se librará en las urnas no es una pugna por el poder, sino una guerra (civil) fría.

divendres, 8 de febrer del 2008

Cuarenta putas sagradas

...y resultó que el productor del estudio para el que trabajaba me preguntó si estaría interesado en volver a trabajar para ellos, pero desde la comodidad de mi casa, y yo tardé como medio segundo en decirle que sí...

...y luego pasé una semana entera pensando que volvía a ser el hombre con más suerte del mundo, y que a lo mejor era posible que todo hubiera pasado por una razón y que por fin me volvía a sonreir la fortuna, y podría volver a hacer planes...

...y entonces me volvieron a escribir para decirme que no, que al final la junta directiva de la empresa había rechazado esa posibilidad, así que: gracias, pero no, gracias. Y así fue como volví al punto de partida. Y aunque mi respuesta, por aquello de conservar las maneras, ha sido de lo más correcta y cordial ("no pasa nada, era una decisión difícil, estaremos en contacto"), lo que realmente quería decir y pongo por escrito aquí aprovechando que no van a leerme era: "Y NO PODRÍAS HABERLO CONSULTADO ANTES, PEDAZO DE CAPULLO!!?? O ES QUE TE PARECE QUE CREAR ESAS EXPECTATIVAS A ALGUIEN QUE SUFRE DE ANSIEDAD TE PARECE UNA BUENA IDEA!!!??"

Pero no lo he dicho porque soy un tío formal y razonable, que encaja las derrotas con la misma humildad que las victorias. Por eso, Y porque nunca se sabe a quién vas a tener que recurrir en el futuro. Y porque se me ocurren otras formas sutiles de vengarme de esta pequeña, pero significativa, putada.

diumenge, 3 de febrer del 2008

Haciendo miedo

No es que quiera dedicarme ahora a la crítica cinematográfica regularmente, pero no puedo menos que recomendar una deliciosa, y pequeña, película titulada Juno, una muestra muy atractiva de cine independiente americano, que muchos han comparado con Pequeña Miss Sunshine, pero que yo como no la he visto compararé con Transamerica, otra película que inesperadamente convierte un drama cotidiano en comedia, sin frivolizar el tema ni caer en el estereotipo. A destacar la estupenda Ellen Page, de quien ya me enamoré en Hard Candy (una de mis películas favoritas), en el papel de la adolescente que se queda embarazada y decide no hacer un drama de su situación. No os la perdáis si tenéis sangre en las venas.

Además de ver películas, y ahora que por fin terminaron las obras en casa, puedo volver a dibujar y a realizar mis planes para dominar el mundo (o destruirlo, aún no estoy decidido), hablando de lo cual también he visto una película sobre un monstruo que destruye Nueva York, lo que me recuerda al videojuego de matar bichos al que he estado jugando este fin de semana, y el cual me ha recordado el juego de matar bichos en el que trabajé durante años y del que estas semanas he estado recuperando las piezas que se pudieron salvar de su naufragio, y pensando en esto me he acordado de cómo era de divertido trabajar haciendo videojuegos cuando no implicaba tener que irse del país, y cuando ya parecía que el tema no daba para más, recibí un e-mail de la empresa para la que me fui a trabajar en Irlanda...

CONTINUARÁ...

dilluns, 21 de gener del 2008

Unas cuentas hace el asno...

Hoy dejaré un poco de lado mi habitual tono reflexivo para comentar una película, Los Crímenes de Oxford, que me habia despertado mucha expectación, y que vi anoche, digámoslo ya, con cierta decepción.

A falta de ver 800 balas y La comunidad, el cine de Alex de la Iglesia me parece una de las carreras más coherentes del cine español reciente, y aquí ofrece notables muestras de ello. Como en su anterior Crimen Ferpecto, domina los mecanismos de la intriga, sabe cómo crear un ambiente, la narración es fluida, y cuenta con el notable mérito de hacer creíble y carnal la química improbable entre Elijah Wood y Leonor Watling.

Por desgracia, la trama es tan tramposa y hace tanto abuso de la especulación filosófica, que al confrontarse con el relato del film, y sobre todo con su más que improbable conclusión, se queda en una pedante exposición metalingüística acerca de la imposibilidad de encontrar la verdad, que lejos de justificar la intriga de la película deja en el espectador una sensación de haber sido estafado por un trilero. Por su factura, la película podría estar a la altura de obras maestras de la intriga tramposa, pero se queda en el intento, aunque eso sí muy aparente.

Y luego me he enterado que después de todo las celebraciones de San Sebastián en Palma valieron la pena y yo me las perdí por ir al cine. La vida a veces es tan injusta...

dissabte, 12 de gener del 2008

Muchos de años

Pues resulta que ayer fue mi cumpleaños. Y me sentí como a un genio maligno a quien le han salido mal los planes, y que hace planes equivalentes a una versión de la célebre frase "ya verán de lo que soy capaz aquellos que me llamaron loco! loco yo! bwah-hahahaha", etc. Así que como firme propósito de año nuevo me he propuesto hacer lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky: tratar de conquistar el mundo!

Pero como mi último plan para conquistar el mundo empezando por Irlanda me salieron un poco mal esta vez he decidido ser un poco más humilde, al menos al principio, y en lugar de una conquista napoleónica, empezar por montar una campaña de marketing viral para promocionar mis comics, desarrollar un videojuego de control mental usando la tecnología que usaba en mi último trabajo, y finalmente empezar a montar una secta en torno a mi persona, tal y como hacían los personajes de la última novela de Heinlein que me he leído. Si esto sale bien, consideraré como siguiente paso convertirme en un asesino en serie justiciero como el protagonista de la serie que estoy viendo estos días, Dexter.

Vale, delirios de grandeza aparte, he estado bastante ocupado las últimas semanas recuperando la normalidad y haciendo proyectos, y ahora que ya tengo la edad a la que crucifican a los mesías en nuestra civilización, dejando de tomarme a mí mismo tan en serio. Después de todo, si tuviera realmente la intención de conquistar el mundo no lo publicaría en mi blog, verdad?

O sí lo haría...? bwah-hahahahaha!!!

dijous, 10 de gener del 2008

Tira tira, poco a poco

Leo esta mañana en el periódico una noticia aparentemente curiosa: "Correos devuelve la felicitación de Navidad a un abogado que envió la misiva a un cliente en diciembre de 2003". Pese a lo poco que confiamos en este país en el servicio de Correos, al leer con detenimiento la noticia descubro que todo el asunto tiene una explicación: el destino de la carta era un domicilio de Lloret de Vistalegre, en la Mallorca profunda, el pueblo en el que viví, contra todo pronóstico, durante casi tres años. Es más, el dato de que el destinatario en cuestión ya no residía en el pueblo me lleva a sospechar que podría haber sido incluso un antiguo inquilino de mi vivienda, o de una muy similar. Nunca escribí lo bastante acerca de Lloret cuando vivía allí, porque no tenía blog, así que aprovecho esta noticia para hablar, aunque sea a toro pasado, de Lloret y su, así llamado, "servicio de correos".

El funcionario de correos de Lloret (el único que había) atendía las necesidades postales de la población de 9 y media a 11 de la mañana, y en el resto de su jornada laboral hacia las veces de cartero. En total, 4 horas diarias de trabajo. Parece un tiempo razonable para un pueblo en el que no habría más de dos o trescientos domicilios, y sin embargo, Lloret está
mucho más alejado de Palma que los 33 kilómetros que señala el articulista. Como en aquel chiste de Arde Mississippi, los relojes en Lloret atrasan un siglo, lo cual explica que el así llamado cartero se desplazara en una vieja mobilete, que los avisos de paquetes te llegaran cuando estaban a punto de caducar, o que una sencilla carta tardara un día en llegar de Barcelona a Palma, y hasta dos semanas en recorrer el camino a Lloret, como si para ello tuviera que cruzar un vórtice espacio-temporal. En definitiva, Lloret es un lugar anclado en el pasado, en el que el tiempo es algo relativo, y sobre todo, abundante.

También podría explicar como se hacía campaña en Lloret para las elecciones locales, cuánto tardaba un llorità en apartar su coche si éste estorbaba, o como se resolvía un contrato inmobiliario, pero no hace falta abundar en el tema. Solo que no esperaba encontrar un lugar en el que se viviera tan despacio, y las cosas se tomaran con más calma... hasta que me fui a Irlanda.

dimarts, 1 de gener del 2008

De tu pan harás sopas

El 2007 ha sido el peor año de mi vida. No se han cumplido ninguna de mis expectativas y han salido mal todos mis planes y también algunas cosas que no había planeado. Pero como no quiero enviar un mensaje de pesimismo y derrota, me quedo con el deseo de año nuevo de Neil Gaiman:

"Que vuestro nuevo año esté lleno de magia, sueños y sana locura. Espero que leáis algunos buenos libros, que beséis a alguien que piense que sois maravillosos, y no olvidéis crear algo de arte: escribid o dibujad o construid o cantad o vivid como sólo vosotros podéis hacerlo. Y espero que, en algún momento del próximo año, os sorprendáis a vosotros mismos."

Yo no lo habría dicho mejor, ningún deseo de año nuevo había tenido tanto sentido para mí hasta hoy. Y si alguna chica que crea que soy maravilloso quiere besarme, ya sabe donde encontrarme. Feliz año nuevo a todas (bueno, y a todos...)