dilluns, 10 de març de 2008

Vivamos y cosas veremos

Pues al final el cachondeo se ha impuesto en una de las votaciones más absurdas de la democracia. Las elecciones generales? No! La selección del representante español a Eurovisión!



Confesaré que yo fui uno de los que aportó su voto electrónico para que el Chiqui-chiqui llegara a la gala de Eurovisión, pero lo que nunca pensé es que la broma llegara tan lejos. Seguramente pensaron lo mismo los responsables de la revista People, cuando en su edición de 1998, vieron como los internautas coronaban a the Angry Drunken Dwarf como Belleza del Año. En aquella ocasión, los responsables de la revista, pese a sus buenas intenciones, descubrían el extraño sentido del humor que lleva caracterizando a Internet desde su advenimiento.

Si nadie lo remedia, el Chiqui-chiqui va a ir a Eurovisión de verdad. A pesar de haber soliviantado los ánimos de los euro-fans más acérrimos (que aún existen, en pleno siglo XXI) así como de los guardianes de la moral de diversos medios, yo me atrevo a pronosticar audiencias record para la gala de este año (en todo caso mucho mejores que las de las últimas décadas). Y para aquellos que se han apuntado a decir que "si total vamos a quedar mal igual", vale la pena recordar la actuación que abrió la veda de los friquis hace cinco años, la del austríaco Alf Poier, cuya canción "Weil der Mensch zählt" ("El hombre es la medida de todas las cosas") cambiará vuestras vidas en tan solo tres minutos, y que terminó en quinto puesto en las votaciones.