dilluns, 21 de gener de 2008

Unas cuentas hace el asno...

Hoy dejaré un poco de lado mi habitual tono reflexivo para comentar una película, Los Crímenes de Oxford, que me habia despertado mucha expectación, y que vi anoche, digámoslo ya, con cierta decepción.

A falta de ver 800 balas y La comunidad, el cine de Alex de la Iglesia me parece una de las carreras más coherentes del cine español reciente, y aquí ofrece notables muestras de ello. Como en su anterior Crimen Ferpecto, domina los mecanismos de la intriga, sabe cómo crear un ambiente, la narración es fluida, y cuenta con el notable mérito de hacer creíble y carnal la química improbable entre Elijah Wood y Leonor Watling.

Por desgracia, la trama es tan tramposa y hace tanto abuso de la especulación filosófica, que al confrontarse con el relato del film, y sobre todo con su más que improbable conclusión, se queda en una pedante exposición metalingüística acerca de la imposibilidad de encontrar la verdad, que lejos de justificar la intriga de la película deja en el espectador una sensación de haber sido estafado por un trilero. Por su factura, la película podría estar a la altura de obras maestras de la intriga tramposa, pero se queda en el intento, aunque eso sí muy aparente.

Y luego me he enterado que después de todo las celebraciones de San Sebastián en Palma valieron la pena y yo me las perdí por ir al cine. La vida a veces es tan injusta...

dissabte, 12 de gener de 2008

Muchos de años

Pues resulta que ayer fue mi cumpleaños. Y me sentí como a un genio maligno a quien le han salido mal los planes, y que hace planes equivalentes a una versión de la célebre frase "ya verán de lo que soy capaz aquellos que me llamaron loco! loco yo! bwah-hahahaha", etc. Así que como firme propósito de año nuevo me he propuesto hacer lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky: tratar de conquistar el mundo!

Pero como mi último plan para conquistar el mundo empezando por Irlanda me salieron un poco mal esta vez he decidido ser un poco más humilde, al menos al principio, y en lugar de una conquista napoleónica, empezar por montar una campaña de marketing viral para promocionar mis comics, desarrollar un videojuego de control mental usando la tecnología que usaba en mi último trabajo, y finalmente empezar a montar una secta en torno a mi persona, tal y como hacían los personajes de la última novela de Heinlein que me he leído. Si esto sale bien, consideraré como siguiente paso convertirme en un asesino en serie justiciero como el protagonista de la serie que estoy viendo estos días, Dexter.

Vale, delirios de grandeza aparte, he estado bastante ocupado las últimas semanas recuperando la normalidad y haciendo proyectos, y ahora que ya tengo la edad a la que crucifican a los mesías en nuestra civilización, dejando de tomarme a mí mismo tan en serio. Después de todo, si tuviera realmente la intención de conquistar el mundo no lo publicaría en mi blog, verdad?

O sí lo haría...? bwah-hahahahaha!!!

dijous, 10 de gener de 2008

Tira tira, poco a poco

Leo esta mañana en el periódico una noticia aparentemente curiosa: "Correos devuelve la felicitación de Navidad a un abogado que envió la misiva a un cliente en diciembre de 2003". Pese a lo poco que confiamos en este país en el servicio de Correos, al leer con detenimiento la noticia descubro que todo el asunto tiene una explicación: el destino de la carta era un domicilio de Lloret de Vistalegre, en la Mallorca profunda, el pueblo en el que viví, contra todo pronóstico, durante casi tres años. Es más, el dato de que el destinatario en cuestión ya no residía en el pueblo me lleva a sospechar que podría haber sido incluso un antiguo inquilino de mi vivienda, o de una muy similar. Nunca escribí lo bastante acerca de Lloret cuando vivía allí, porque no tenía blog, así que aprovecho esta noticia para hablar, aunque sea a toro pasado, de Lloret y su, así llamado, "servicio de correos".

El funcionario de correos de Lloret (el único que había) atendía las necesidades postales de la población de 9 y media a 11 de la mañana, y en el resto de su jornada laboral hacia las veces de cartero. En total, 4 horas diarias de trabajo. Parece un tiempo razonable para un pueblo en el que no habría más de dos o trescientos domicilios, y sin embargo, Lloret está
mucho más alejado de Palma que los 33 kilómetros que señala el articulista. Como en aquel chiste de Arde Mississippi, los relojes en Lloret atrasan un siglo, lo cual explica que el así llamado cartero se desplazara en una vieja mobilete, que los avisos de paquetes te llegaran cuando estaban a punto de caducar, o que una sencilla carta tardara un día en llegar de Barcelona a Palma, y hasta dos semanas en recorrer el camino a Lloret, como si para ello tuviera que cruzar un vórtice espacio-temporal. En definitiva, Lloret es un lugar anclado en el pasado, en el que el tiempo es algo relativo, y sobre todo, abundante.

También podría explicar como se hacía campaña en Lloret para las elecciones locales, cuánto tardaba un llorità en apartar su coche si éste estorbaba, o como se resolvía un contrato inmobiliario, pero no hace falta abundar en el tema. Solo que no esperaba encontrar un lugar en el que se viviera tan despacio, y las cosas se tomaran con más calma... hasta que me fui a Irlanda.

dimarts, 1 de gener de 2008

De tu pan harás sopas

El 2007 ha sido el peor año de mi vida. No se han cumplido ninguna de mis expectativas y han salido mal todos mis planes y también algunas cosas que no había planeado. Pero como no quiero enviar un mensaje de pesimismo y derrota, me quedo con el deseo de año nuevo de Neil Gaiman:

"Que vuestro nuevo año esté lleno de magia, sueños y sana locura. Espero que leáis algunos buenos libros, que beséis a alguien que piense que sois maravillosos, y no olvidéis crear algo de arte: escribid o dibujad o construid o cantad o vivid como sólo vosotros podéis hacerlo. Y espero que, en algún momento del próximo año, os sorprendáis a vosotros mismos."

Yo no lo habría dicho mejor, ningún deseo de año nuevo había tenido tanto sentido para mí hasta hoy. Y si alguna chica que crea que soy maravilloso quiere besarme, ya sabe donde encontrarme. Feliz año nuevo a todas (bueno, y a todos...)